
01/02/2026
Arte y autoconocimiento
Antes de conocer el mundo, es importante conocernos a nosotros mismos.
El autoconocimiento es la capacidad de mirarnos por dentro, de entender cómo pensamos, cómo sentimos y por qué reaccionamos como lo hacemos. No es algo que se logra de un día para otro, es un camino que se construye con preguntas, experiencias, dudas y descubrimientos. Conocernos nos ayuda a tomar mejores decisiones, a respetarnos más y a entender que cada persona vive su propia historia.
Así como tenemos un rostro que todos pueden ver, también tenemos un mundo interior que solo nosotros conocemos. A ese espacio interno lo llamamos “visión interna”: es donde viven nuestras emociones, nuestros miedos, nuestras fortalezas, nuestros sueños y nuestra manera única de existir.
El arte ha sido una forma poderosa de explorar ese mundo interior. La pintura, por ejemplo, no solo sirve para hacer cosas “bonitas”, sino para expresar lo que no siempre sabemos decir con palabras. Uno de los géneros más interesantes es el autorretrato, que es cuando un artista se pinta a sí mismo. Pero no es solo copiar su cara: es mostrar quién es, cómo se siente y cómo se ve en su propio tiempo.
Un autorretrato es como decir:
“Así soy yo en este momento de mi vida”.
A través de los autorretratos podemos conocer no solo a los artistas, sino también sus emociones, sus conflictos y su relación con el mundo que los rodeaba.
Ahora veamos a tres artistas que usaron el autorretrato como una forma de conocerse y expresarse:
Vincent van Gogh (1853–1890)
Van Gogh fue un pintor muy sensible y emocional. Durante su vida no fue comprendido y vivió momentos de profunda soledad. Pintaba con colores intensos y pinceladas fuertes porque así sentía el mundo. En sus autorretratos podemos ver inquietud, tristeza, fuerza y mucha honestidad. No trataba de verse “perfecto”, sino real. Su pintura nos enseña que sentir intensamente también es una forma de existir.
Henri de Toulouse-Lautrec (1864–1901)
Lautrec tuvo una condición física que afectó su crecimiento, lo que lo hizo sentirse diferente desde pequeño. Vivió en el ambiente nocturno de París, rodeado de cabarets y artistas. En sus autorretratos aparece como alguien observador, irónico y consciente de su lugar en la sociedad. Su obra nos muestra que la identidad también se construye desde aquello que nos hace distintos.
Frida Kahlo (1907–1954)
Frida convirtió su vida, su cuerpo y su dolor en arte. Después de un accidente, pasó mucho tiempo enferma y encontró en la pintura una forma de hablar de sí misma. En sus autorretratos aparece fuerte, directa, orgullosa de su identidad mexicana y profundamente honesta con sus emociones. Frida nos enseña que conocerse también es aceptar lo que somos, incluso lo que duele.
Los tres artistas son muy distintos entre sí, pero tienen algo en común: usaron el arte para mirarse por dentro y entender quiénes eran.
Así como ellos se autorretrataron con pintura, nosotros también podemos hacer nuestro propio autorretrato, aunque no sepamos dibujar. Podemos hacerlo con palabras, con gestos, con música, con emociones o con ideas.
Conocerse no es juzgarse, es escucharse.
Y el arte es una forma hermosa y libre de empezar a hacerlo.
Si te interesa lo que acabamos de ver, te invitamos a conocer más sobre la obra de Van Gogh, Toulouse-Lautrec y Frida Kahlo. Cada uno de ellos demuestra que el arte no solo se mira: también se siente, se piensa y se vive.

ConConoce más sobre Vincent Van Gogh, Henry Tolouse Lutrec yFrida Kahlo. Si alguno de los videos de ésta sección no fueran visibles, por favor notifícalo de inmediato a la coordinación del taller.

Entrega de trabajos hasta el último minuto del 08/02/2026 en nuestro muro de TEAMS
Ahora vamos a pasar de mirar a los artistas… a mirarnos a nosotros.
Después de ver los autorretratos de Van Gogh, Toulouse-Lautrec y Frida Kahlo, quiero que piensen en esta pregunta:
“¿Cuál se parece más a cómo te sientes tú en este momento de tu vida?”
No tienen que explicarlo.
No tienen que justificarlo.
Solo elegir el que más les resuene por dentro.
Ese es el primer paso de ConectArte: escuchar lo que pasa en ti.
Ahora viene la parte mágica.
Así como estos artistas se autorretrataron con pintura, tu vas a autorretratarte con palabras.
No necesitas saber dibujar. Solo necesitas ser honesto u honesta.
En tu cuaderno, en una nota del celular o en un documento, escribe:
-
Tres palabras que te definan hoy.
No las que “deberías” ser, sino las que realmente sientes que eres ahora. -
Una emoción que te acompañe seguido.
Puede ser calma, ansiedad, cansancio, entusiasmo, miedo, ilusión, lo que sea real para ti. -
Algo que casi nadie ve, pero que es importante para ti.
Un pensamiento, un sueño, una inseguridad, una fuerza secreta.
Cuando tengas eso, van a usar la inteligencia artificial para crear su autorretrato.
Le pueden pedir algo como:
“Genera un autorretrato poético usando estas palabras y emociones…”
La IA no va a dibujar tu cara.
Va a escribir quién eres por dentro.
Y recuerden esto:
“Su autorretrato no es su cara.
Es su manera de estar vivos en su tiempo.”
Para hacerlo más divertido, al final inventen el título de su obra.
Puede ser serio, poético o divertido, por ejemplo:
-
Autorretrato con ansiedad
-
Autorretrato en proceso
-
Autorretrato con esperanza
-
Autorretrato sobreviviendo a la prepa
-
Autorretrato aprendiendo a existir
Este ejercicio no es para ser perfectos.
Es para ser reales.
Y eso, en el arte y en la vida, vale muchísimo más.
Postea este retrato en nuestro muro de TEAMS junto con una breve explicación.
Nos «vemos».
Dra. Lila Téllez Elías
Coordinadora del programa ConectArte.












